Vinificación de mínima intervención

No hay receta de la felicidad. La excelencia es la suma de infinitos y delicados detalles

En bodega, todos los detalles cuentan para Muchada-Léclapart. Se concentran meticulosamente para no estropear la materia prima que llega. La primera decisión es fundamental: el momento de recogida de la uva, que busca mantener la tensión y el equilibrio de una buena maduración para un vino blanco seco. Tras decidir el día, comienza la vendimia, que se recoge manualmente, a primera hora para evitar que la uva se caliente, y se prensa directamente con una cuidada prensa de Champagne que durante cuatro horas extrae delicadamente el jugo de los racimos.

Posteriormente todo está pensado para minimizar los movimientos, ya que cada vez que se mueve el vino, pierde cualidades. Así, comienza la fermentación de forma espontánea sin añadir levaduras seleccionadas ni ácidos, tan sólo una mínima cantidad de sulfuroso (menos de un 10% de lo habitual), y se dejan con sus lías durante nueve meses sin tocar.

Finalmente se embotella sin filtrar ni estabilizar en frío, para mantener todos sus matices y aromas. Todas las botellas presentan poso, por lo que se aconseja mantener la botella en posición vertical dos semanas antes de degustarla, abrirla sin agitarla y decantarla si es posible. La temperatura ideal de servicio no es muy frío: 13-14ºC

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